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Sé que nunca tendremos nada, sé que jamás podré tenerte.Sé que jamás sentirás por mí lo que yo siento por tí. Pero si supieras...
Si supieras la de veces que me has hecho el amor. La de veces que me has besado, lamido, penetrado, arropado, acariciado, sentido, saboreado, tomado, olido, metido, mordido... Si supieras la de veces que me he masturbado pensando en tí. Si supieras la de veces que he soñado que te contaba la de veces que me he masturbado pensando en tí.
Te odio. Odio que nuestros genes sean tan compatibles, tanto que a pesar de que no somos lo que el otro necesita, no podamos evitar sentir este amor tan inmenso, esta atracción, este nosequé que me hace soñar con el momento de hacerte el amor, de reír a tu lado, de caminar de la mano. En silencio. Disfrutando de tu olor, de tener que levantar la cabeza y ponerme de puntillas para mirarte o para besarte. Es de las cosas que más me gustan: dormir contigo, amarnos a deshoras y cogerte de la mano por la calle, cómo me gustan tus manos. Te odio, odio quererte. Odio que tu voz me calme. Odio querer que seas feliz. Te odio
No más que cualquier mujer. Lo que pasa es que yo no lo niego. No niego que tengo apetito sexual, que me masturbo y que tengo 2 consoladores. No soy una guarra, soy sincera.
Para mi hablar de sexo con amigos/as es sano, divertido y didáctico. Pues el sexo es algo natural, beneficioso para el cuerpo y el alma, y donde todo está permitido, mientas las personas que intervienen sepan y consientan lo que hacen. Entiendo que haya personas más pudorosas a las que les incomode hablar sobre su sexualidad en público, aunque sea con gente de confianza, pero hablando con naturalidad sobre sexo se aprenden muchas cosas.
El caso es que a veces me acabo sintiendo como una salidorra, porque en general, la mayoría de chicas se mantiene al margen sobre algunos temas como si no supieran lo que es darse amor. A veces me hacen dudar de si realmente no suelen masturbarse, de si es verdad, tal y como dicen, que no lo necesitan...Supongo que habrá de todo, pero de lo que estoy segura es de que hay mucha hipocresía.
Hace unos días estaba viendo las noticias de la noche con mi padre y me empezó a dar un mal rollo y un mal estar cada vez peor, hasta llegar a ponerme triste. (Es en esos momentos cuando pienso que si existe Dios, es un hijo de la gran puta, cabrón y sádico.) Le dije a mi padre que si no podíamos poner otra cadena (era la Sexta) y me dijo que en todas daban lo mismo.
¿Acaso no hay en el mundo buenas noticias?¿No pasan cosas buenas?¿A quien carajo se le ha ocurrido que el morbo chungo vende más?Porque a mí no me pasa...a mi me pone mal cuerpo. No digo que debamos ponernos una venda en los ojos ante los problemas que nos rodean, pero digo yo que alguna noticia un poco alegre en todo un programa no estaría mal...llamadme egoísta, pasota o lo que sea.
No me extraña que luego haya programas bazofia con una audiencia enorme, por lo menos esos programa te mantienen aislado y desconectado de la vida real. ¿Pan y circo para el pueblo?Pues oye, ¿por qué no? Un poco no hace daño...
El sábado volví de vacaciones del pueblo de mi padre. Hacía años que no lloraba al despedirme de la familia, los amigos, del aire, de la comida...Pero este año no lo pude evitar. Mientras subía las maletas al coche y pensaba que no volvería a aquel lugar hasta dentro de unos largos meses, se me saltaron las lágrimas.
Sé que es un lugar idílico e idealizado porque voy poco, en vacaciones, en verano, cuando se celebran las Fiestas Mayores. Y así cualquiera se lo pasa en grande. Lo sé. Sé que me moriría de la pena si tuviera que vivir allí. Pero me gusta volver año tras año.
Me gusta reecontrarme con la familia, porque aunque la mayoría sea lejana, tengo mejor relación con ellos que con familia más cercana que vive en mi ciudad. Me gusta el carácter de mis amigos, con quien no tengo roces ni malos rollos, a los que sólo les veo el lado bueno, y ellos sólo ven el mío. Me gusta comer cosas caseras, riquísimas. Me gusta estar ociosa todo el día, y que mi única preocupación sea donde vamos a comer ese día o donde vamos a tomarnos la siguiente copa. Me gusta escuchar buena música, y no sólo lo más comercial. Me gusta la sierra que se ve desde la ventana de mi habitación. Me gusta el silencio de las calles, el olor. Me gusta escuchar el cacareo de las gallinas por todas partes. Me gusta el agua de los caños. Me gusta ir andando a todos lados. Me gusta gustar a todos los chicos por aquello de que soy la novedad. Me gusta reir a todas horas. Me gusta tener que taparme con una colcha para dormir. Me gusta reecontrarme con algunos amores de mi vida, y sentir que donde hubo fuego, siempre quedan brasas.
Y es que, muchas veces, cuanto menos planeas las cosas o cuanto menos esperas de algo, es cuando mejor salen.
Este fin de semana empezaba mis vacaciones, y pensaba quedarme en casa estudiando, haciéndome mascarillas, limpiando, en fin, una bacanal de obligaciones...JA.
Pues bien, el jueves pasado una amiga me invitó a la Fiesta Mayor de su pueblo, que se celebaraba este fin de semana. Pero si iba tenía que quedarme a dormir con ella porque vive a una hora de mi casa. Así que entre el cansancio, los remordimientos de lo poco que había estudiado en julio y la necesidad de ahorrar lo máximo para las vacaciones, le dije que no... JA.
Al día siguiente, viernes, una compañera de trabajo me dijo que esa noche su novio iba a tocar justo en las fiestas del pueblo al que me había invitado mi amiga. Así que pensé: mi amiga de toda la vida, mi compañera de curro que también es amiga, un concierto, una Fiesta Mayor, comida rica, bebida barata...oye, la vida son dos días.
Así que el viernes a las 19h fui a buscar a mi amiga a su trabajo y nos pusimos rumbo a su pueblo. Cenamos en un restaurante con 24 personas más y de allí nos fuimos al concierto, donde me encontré con mi compañera de curro, que me presentó al resto de miembros del grupo de su novio. Y tachán, primer flechazo. El cantante estaba buenísimo. Me miró, le hice ojitos (mirada hacia bajo y a un lado, con gesto tímido y picarón a la vez) y subieron a tocar. Después de tocar estuvimos todos de fiesta hasta las tantas, y aunque al prinicipio hubo cruce de miradas, después de mantener 4 frases con el cantante, perdió todo el encanto. No me pareció nada intersante, lo encontré "desustanciao", y mira, llamadme rara, pero si un tío es tonto, ya no me pone cachonda.
Sobre las 8 de la mañana mi amiga se quería marchar a dormir, y yo, o me iba con ella, o ya no podría dormir en su casa porque ella vive en una masía a la que hay que llegar en coche, y yo por mi cuenta, no podría llegar. Pero mi compañera de curro me dijo que podía dormir con ellos en su coche y cuando se les pasara la taja nos iríamos juntos a bcn. Estupendo. Alargamos hasta las 10, de 10 a 12 dormimos (durmieron) en el coche, y cuando nos despertamos desayunamos como reyes y volvimos a casa. Pero por el camino hablé por teléfono con mi amiga,que se pilló un rebote de 3 pares de narices cuando se enteró de que habíamos dormido en el coche "pudiendo haber dormido los 3 en mi masía...Ya te vale...Pues esta noche volvéis a la Fiesta Mayor, os quedáis los 3 a dormis conmigo y mañana nos damos un baño en la piscina de la masía, que con la resaca sienta genial".
Ante semejante invitación no nos pudimos resistir, así que después de comer y echar una hora de siesta, mi compi de curro, su novio y yo, volvimo al pueblo de mi amiga. Fue otra noche estupenda. Cenamos en la masía, mucho y bien, rodeados de montaña, estrellas y grillos. Después bajamos al pueblo y bailamos, bebimos y reímos. Y a mitad de la noche, tachán, segundo flechazo.
Conocí a mi hombre ideal, el percusionista del grupo, que había vuelto a la Fiesta Mayor porque vivía cerca. Cuando me lo presentaron me pareció muy guapo, pero en ese momento aún tenía en el punto de mira al cantante y además apenas cruzamos la frase de la presentación. Pero el sábado lo conocí un poco más, y me encantó. Es súper divertido, súper carismático, es el alma de la fiesta, me encanta su sentido del humor. Es genial. Además es trabajador social, rollo me importan los demás y quiero hacer una aportación a la sociedad. Yo, como siempre que alguien me gusta de verdad pero aún no sé si es mutuo, me sentía insegura, y no me acababa de soltar con él, no fui yo misma, al contrario, creo que di una imagen totalmente diferente a como soy...
El caso es que da igual. Primero porque yo no estoy por la labor de empezar ninguna relación. Segundo porque me prometí no volver a estar con ningún músico y este encima toca varios instrumentos. Y por último porque aunque su carácter me encanta, hay muchas cosas que harían que una relación entre nosotros no fuera posible. Así que si solo quiero echar un polvo con él, no me debe importar que no me crea la mujer de su vida.Pero por lo menos me di cuenta de que es posible, de que hay chicos que pueden darme una parte importante de lo que quiero para mi vida. La vida no se acaba en X. Y aunque seguro que el percusionista también tendrá defectos, emanaba alegría por los poros, y eso es, eso es lo que quiero en mi vida. Justo eso.
A las 9 de la mañana volvimos a la masía, nos acostamos, y el domingo por la mañana nos dimos un baño en la piscina y tomamos el sol mientras hacíamos el aperitivo. Luego comimos estupendamente y después del café nos volvimos a casa. Me eché una siesta y cuando desperté vi una peli con mi hermano que nos encantó.Luego cené algo y me acosté. Y esta mañana me he despertado sin alarma y me he dado amor pensando en el percusionista.
Pues eso, me encanta que los planes no salgan bien.
Ale, que mañana cojo vacaciones. La primera semana estaré estudiando porque el 2 de septiembre tengo el primero de mis dos exámenes de recuperación, y como en julio no he abierto un libro, me toca pringar para que no se me eche el tiempo encima y poder aprobar de una vez por todas la dichosas asignaturas.
La segunda semana serán vacaciones completas de curro y de estudio, no daré un palo al agua y no cogeré un libro, estaré por BCN, de la playa al chiringuito y del chiringuito al sofá. Es lo único que me permite mi economía.
Y la tercera me voy al Sur, al pueblo de mi padre, donde veré a amigos y familia, donde me pondré redonda de tapas y tinto de verano, donde sólo comeré comida típica de la zona, donde saldré hasta el amanecer día sí, día también, donde echaré siestas de 2 horas, donde podré dormir fresquita porque aunque el pueblo pertenece a Almería hace frío, donde haré alguna excursión a alguna playa estupenda, donde me reencontraré con algún amor de verano, donde me dejaré querer, donde me subirá la autoestima.
Y es que es lo que tiene ir al pueblo, que como soy de fuera, carnaza fresca, tengo a gran parte del sector masculino babeando. Queda mal que yo lo diga, pero es así. Mientras, el sector femenino tiene temas nuevos de qué hablar: mira esta, qué se ha creído, has visto lo que se ha puesto esta noche, le queda fatal...
La gente que me quiere no me critica a mí (supongo, espero) pero sí veo que lo hacen con las chicas que no son de nuestro grupo, así que supongo que el resto de las chicas hace lo mismo conmigo. No las culpo, ya me he acostumbrado.
En fin, que me desvío del tema. Os deseo un feliz verano a todos, tengáis o no vacaciones, intentad pasarlo bien.
Os dejo con el maestro.
Besos a todos/as.
Cansado de los besos que no me dabas, líbido por exceso de sangre fría, desanudé los nudos que amordazaban la boca del embudo de la alegría.
Porque invertir en latas de sopa boba es como barnizar el propio ataúd, te hubiera dado más de lo que me robas le dije al norte cuando me fui pa´l sur.
Con dos o tres metáforas en la nuca y una gota de plomo en el lacrimal, mi dueto del cuá-cuá con el pato Lucas rodó por los baretos de la ciudad.
¿Qué queréis?, aprendí a malvivir del cuento pintando autorretratos al portador, si faltan emociones me las invento, la madrugada no tiene corazón.
La salsa de tomate de las heridas se corta con un chute de vanidad, los pájaros no saben de despedidas ni dejan prisioneros cuando se van.
La cresta de los gallos sin gallinero pa´l caldo del puchero del día después, ayer no me querías, hoy no te quiero, mañana no tendremos a quien querer.
Con dos o tres carámbanos en las tripas y un billete de ida a ningún lugar, mi jeta, mi bombín y mi buena pipa me abrieron las ventanas del más acá.
No os paséis con la ley “dímelo en la calle” le dijo qué sé yo a ciudadano quién, a falta de sustancia sobran detalles, de la estación de Francia ya sale el tren.
¿Qué queréis?, aprendí a malvivir del cuento pintando autorretratos al portador, si faltan emociones me las invento, la madrugada no tiene corazón.
Título: Vámonos pal sur Año: 2002 Letra: Joaquín Sabina, Pancho Varona Música: Joaquín Sabina, Antonio García de Diego y Pancho Varona Disco: Dímelo en la Calle (2002)
Después de tanto tiempo, tantas risas, tantos sueños, tantas discusiones, tanto amor, tanto sexo, tantas caricias, tantas conversaciones, tantos viajes, tantas miradas, tanta vida...la nada. ¿Ya está?¿Se acabó?¿Ya nunca podré disfrutarlo?No tiene sentido. ¿Hasta aquí hemos llegado?Se rompe el lazo, así, sin más. ¿Para qué sirve quererse tanto? Si después, de la noche a la mañana, nos arrancamos el uno del otro. Y queda el vacío, la nada, como si hubieras sido un sueño, parte de una fantasía.
Si tuviera 2500€ congelaría mis óvulos. Sólo si me sobraran, en plan, no me hacen falta para nada más. Veréis, yo no tengo claro que quiera ser madre, no tengo instinto maternal. Es posible que eso sea así porque no me toca, pero la mayoría de mujeres, aunque no se encuentren en el momento de ser madres, saben que lo serán algún día. Y aunque reconozco que se me cae la baba con los hijos de gente cercana, no me veo teniendo uno propio.
De todas maneras, si algún día soy madre, sé que lo seré tarde. Vale, la vida da muchas vueltas y no se puede predecir el futuro, pero tengo muchos planes y proyectos, y me gustaría tener tiempo para llevarlos a cabo. Por supuesto sé que no podré hacerlo todo, siempre nos quedan cosas por hacer, pero aún así los próximos 10 o 12 años se me antojan insuficientes.
La cuestión es que con casi 40 años, cuesta un 80% más que con 25 años que el óvulo se fecunde. Hay mujeres que se quedan embarazadas a la primera, pero en la mayoría de los casos, rondando esa edad, cuesta más. Así, que si de repente se me despertara el instinto maternal, podría hacer uso de mis jóvenes óvulos, y no tendría que pasar por el suplicio de tardar (más) en quedarme embarazada o incluso no conseguirlo.
Esto no es una rayada fruto de mi reciente ruptura, no es una raya del tipo: “me voy a quedar para vestir santos, es mejor que trace un plan”. No, hace tiempo que lo pienso, incluso lo había hablado con mi ex pareja y estaba de acuerdo. Pero vaya, es hablar por hablar porque no me sobran lo 2500€.
No sé porqué, los momentos en los que me siento más débil y me dan unas ganas casi irrefrenables de llamar a X, son por la mañana, en el trabajo, cuando aún no ha llegado nadie (yo abro el chiringuito). Desde que lo hemos dejado, han sido los momentos más duros, esos en lo que piensas: necesito oir su voz, decirle que le quiero. Y me cuesta mucho no marcar su número.
A parte de esos ratos, ha habido otros, pero no tan duros. Ni en casa estando sola, ni mucho menos estando con gente, he sentido tantas ganas de volver atrás. De buscar argumentos a favor de la relación, imaginando mi vida a su lado, intentando ver sólo lo bueno de X. Pero X no es sólo lo bueno de él. X es todo, y no sé si quiero todo el pack…
El momento de ir a la cama también es crítico, porque estaba acostumbrada a tenerlo al lado, o a hablar por teléfono con él, era lo último que hacía al acostarme, desearle una buena noche y decirle que le quería. Así desde hacía más de 6 años. Todas las noches le deseaba una feliz noche. Porque eso es querer, querer a alguien es desear que sea feliz, y yo deseo de todo corazón que X sea muy, muy feliz. Deseo lo mejor para X, y para mi (nuestra) desgracia yo no lo soy. Porque, por el momento, no quiero la vida que él desea, no puedo darle lo que él quiere.
Sólo deseo que jamás me arrepienta de no haber cedido, de no haber dado el paso, de haber dejado escapar a X. Pero sí espero que algún día, quizá dentro de 10 años, cuando X peine canas, me entienda, y comprenda ciertas cosas, comprenda que éramos jóvenes, y que aquella chica que no quería hipotecarse y asentar su vida con 26 años, aquella chica que, por ejemplo, quería viajar en vez de pasar las vacaciones en la aldea de sus padres, no es que no le quisiera.
Bueno, y para que no todo sean pensamientos ñoños, os pongo una canción de un grupo que marcó mi adolescencia, y que siempre que escucho, siento que vuelvo a casa.
Diez Años Después
Si diez años después, te vuelvo a encontrar en algún lugar No te olvides que soy distinto de aquel, pero casi igual Si la casualidad nos vuelve a juntar diez años después Algo se va a incendiar, no voy mostrar mi lado cortés.
Aquello fue un gran punto de partida, pero a la vez que fácil se te olvida Diez años después quien puede volver atrás Estamos en la tierra cuatro días, y el cielo no me ofrece garantías. Diez años después, mejor volver a empezar.
Si tu credulidad se deterioró en algún lugar No te olvides que soy testigo casual de tu soledad Si diez años después no estamos igual qué le vas a hacer Otros diez años más y luego a empezar juntos otra vez.
Aquello fue una linda primavera, pero fue solamente la primera Diez años después el tiempo empieza a pesar Me quedan balas en la cartuchera, pero te guardo siempre la primera Diez años después, mejor reír que llorar.
Una carta te di, que nunca escribí, que nadie leyó Hoy diez años después, todo sigue igual, nunca te llegó Dentro del corazón al día de hoy no queda lugar Si perdí la razón no fue por amor, fue por soledad.
La vida es una gran sala de espera, la otra es una caja de madera Diez años después mejor dormir que soñar No se puede vivir de otra manera, porque sino la gente ni se entera Diez años después quien puede volver atrás Diez años después mejor decir que callar.